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17 de des. 2009

Contenido adicional.

Buenas de nuevo!

Aprovechando que desde España la conexión es bastante más rápida que todos los sitios que he estado visitando últimamente os adjunto unos cuantos vídeos que no pude colgar en su debido momento (los del ecuador necesitaron de una ración extra de paciencia en Kampala!).



Grupo de niños cantando el himno de Mozambique en Ilha. "Milhões de braços, uma só força... oh pátria amada, vamos vencer!"
El himno de Mozambique tras su independencia era el mismo que el del Frelimo (el partido que gobernaba). No fue hasta el 2002, 8 años después del fin de la guerra civil, que no se dignaron a cambiarlo por uno que representara a todo el país.


Partida de Bao. Este juego es bastante popular en Malawi y Tanzania. A mi me enganchó bastante porque resultaba el perfecto pasatiempo para conocer gente y mantener la mente despierta (para ser un buen jugador es esencial sumar con agilidad y tener visión de juego). Los jugadores del vídeo son bastante expertos y si os fijáis empiezan su turno sin esperar a que el otro finalice (debido a que ya sabe como acaba su movimiento). Conmigo necesitaban algo de paciencia (por suerte de eso van sobrados) pero al cabo de unas semanas (y un par de buenos profesores) le cogí el tranquillo al tema y empecé a ganar algunas partidas (aunque predominaron las palizas clamorosas!).


Canciones en el Hospital Rural de Atupele (Malawi). En el blog ya os enseñé que hicieron una obra de teatro que hablaba sobre las buenas prácticas higiénicas para prevenir el cólera. Aquí la cosa ya va más del rollo tradicional con canciones que también tratan estos temas.


Vista general de Loiyangalani. Por si no quedó claro en su momento: de lo mejor del viaje! Cada día veo más claro que tarde o temprano volveré a visitarlo.


Mascando chat en un local de Addis Ababa. Esta planta, ilegal en algunos países, se masca frecuentemente en Kenya, Etiopia, Somalia y países cercanos (lo que no llegué a entender es porque en Kenya mascan el tallo y en Etiopia las hojas). Contiene un pequeño estimulante y mi primera vez me ocasionó una noche de insomnio planificando la gestión de la prevención, calidad y medio ambiente de una obra que aún no ha empezado (...). Por suerte cuando te acostumbras se hace más llevadero. Últimamente se ha hecho famoso porque los "piratas" de Somalia lo mascan de manera compulsiva.


De los días más divertidos del viaje!!! No sé si fuera de contexto esto se va a apreciar...
Conocí a este grupo de jóvenes en Turmi, mientras descansaba de mi largo viaje transfronterizo, y me invitaron a una especie de habitación donde alguno de ellos dormía. Todos eran estudiantes en vacaciones (rondaba el año nuevo etíope) y tenían ganas de pasárselo bien a base de cervezas y canutos. La noche fue un constante de comentarios bizarros soltados por el chico del vídeo a los que se unían las frases filosóficas del amigo a su derecha.


11 d’abr. 2009

Minha apasionada

Viernes 12 de diciembre por la noche. Faltaba menos de una semana para que viajara a Barcelona y tenia un montón de trabajo por terminar. Acababa de colgarle (literalmente) el movil a una buena amiga diciéndole que no podía quedar con ella esa noche para tomar una cerveza y no parecía que le hubiera sentado del todo bien.
Intentando decidir cual era la e manera de arreglarlo todo recibo una llamada de un numero desconocido… (traduzco del portugués que entendí porque la chica parecía tener piedras en la boca):
- Si?
- Hola, mira, tu no te acordaras, pero te he visto un par de veces por ahí y quería decirte que estoy apasionada por ti.
- Pero… hemos hablado alguna vez? Nos conocemos? (yo flipando intentando identificar la voz).
- No, no. Solo nos hemos visto. Por eso, a ver si quieres quedar y hablamos un poco porque yo estoy apasionada. (eso que quede claro)
- Mmmmm… oye, lo siento pero he tenido un día horrible y aun tengo mil cosas que hacer antes de irme de aquí la semana que viene. La verdad es que no estoy yo ahora para complicarme la vida…
- Tranquilo, no pasa nada, llámame otro día si quieres. Vas a volver?
Le dije que no y seguramente gracias a eso me ahorré lo que suele pasar cuando una mozambicana tiene tu teléfono y se encapricha de ti: unas 5 llamadas perdidas al día y algunos mensajes (es fácil conseguir mensajes gratis en Mozambique) en plan “El mar es azul, el monte verde y yo quería compartir estas grandes sensaciones con un gran amigo como tu”. Y esto durante unos 5 días hasta que consigue otro numero y prueba suerte con otro o se cansa de ti.
Así de fácil es tener una relación con una mozambicana: no hay que buscar, ya te viene solo. Asi que mucho cuidado porque es fácil despistarse y creerse el rey del mambo y no, solo eres blanco, que no es lo mismo. Un año y pico viviendo en Maputo da para ver de todo y aunque hay bastantes excepciones se pueden identificar algunos patrones:
- Para empezar esta el de joven blanca – artista molón (que seria el típico rasta que pinta, toca algún instrumento, baila que te cagas , todo al mismo tiempo y encima mola). Algunas chicas me han comentado que, en apariencia al menos, este colectivo tiene una mentalidad que congenia mejor con la occidental: son divertidos, capaces de hablar de cualquier cosa (algo que no es tan fácil de encontrar en la gente de aquí) y no nos engañemos, están fibrados y son negros (con toda la buena fama que eso comporta). Algunas de estas relaciones duran bastante pero otras acaban trágicamente cuando ella descubre que el es demasiado interesado, posesivo, envolvente o que tiene tanto amor que lo esta compartiendo con otra.
- La versión joven blanco – artista molona no se da por el simple motive que estas casi no existen (abundan en cambio las versiones locales de Victoria Beckham). Yo al menos no me he encontrado muchas chicas con personalidades interesantes y la mayoría de veces a los 5 minutos de conversación ya no se de que hablar (también hay que decir que yo conversando a veces soy un poco patán). Esto lleva a que las relaciones de los tíos sean bastante mas cortas y variadas (vamos, que van a lo que van). Como ya he mostrado las oportunidades no faltan así que allá cada uno con su conciencia y como quiere jugar con las esperanzas de las chicas (porque al menos yo tenia la sensación de que para ellas muchas veces yo simplemente representaba la oportunidad de algo mejor, aunque solo fuera por unos días o horas).
- A parte de todo esto están las relaciones del “cooperasmus”, o sea entre jóvenes cooperantes que están lejos de casa y sin nadie a quien rendir cuentas. Tampoco es algo que abunde pues las alternativas mas exóticas no faltan…
- Y quizás para acabar esta el popular caso del madurito blanco con negra despampanante, pero bueno… es suficiente conocido como para que yo aporte nada nuevo…
Pues hasta aquí una entrada que ha costado bastante de escribir. Comentando estos patrones con amigos me dicen que se dan en otros países donde abunda la cooperación, daños colaterales supongo… Ya veis que he intentado no posicionarme mucho pues tampoco quiero entrar a juzgar lo que hace cada uno con su vida, al menos mientras sea sincere consigo mismo y con quien tiene delante.
Yo al menos es lo que he intentado.
(P.D. No hay fotos, supongo que los motives son evidentes… no voy a llenar la entrada con muestras de cada caso, no?)

10 de març 2009

Ilha de Mozambique

Una de las joyas de este país, y para mi de momento el lugar mas interesante, es una pequeña isla en la mitad norte de la costa: Ilha de Mozambique.

La importancia del lugar queda manifiesta cuando vemos que con el tiempo fue capaz de traspasarle el nombre al país que la albergaba y de hecho fue su capital hasta el siglo XVIII. Visitada por Vasco de Gamma en su primer viaje, ya era conocida mucho antes por los árabes que la habitaron en convivencia con los africanos autóctonos. Es precisamente esta mixtura cultural su principal atractivo.

Su cercanía a la costa y la poca profundidad de las aguas que la rodean facilitó la construcción de un pequeño puente que permite el tráfico de personas y vehículos. En mi caso llegué en la caja trasera de un camión que hacia las funciones de autobús interurbano. La falta de paredes y la posición elevada donde me encontraba me ofrecían una vista privilegiada del paisaje cuando realizábamos los primeros metros hacia la calle central. Aunque el panorama no se asemeja a nada que hayas visto anteriormente en libros o fotos no necesitas muchos conocimientos para sorprenderte con el aire islámico que tiene este primer tramo. A ambos lados lados de la orilla se divisan las mezquitas, pequeñas edificaciones y vivos colores en las ropas de las mujeres.

Rápidamente, cuando entramos en la calle principal, el ambiente se vuelve mucho mas africano. Las viviendas aquí se encuentran muy por debajo del nivel de la calle debido a que los portugueses utilizaron las tierras para construir la fortaleza que se encuentra al final de la isla. Una vez vences el temor inicial de descender a estos barrios descubres que su profundidad aísla la zona del entorno. Construcciones de barro y caña parecidas a las que vi durante el trayecto para llegar a Ilha parecen ignorar que unos peldaños más arriba existe otro mundo que situarías a mas de cuatro mil kilómetros.

El último ingrediente de esta ensalada cultural son los portugueses que se establecieron en la mitad norte. Diversos edificios coloniales, la mayoría en deplorable estado de conservación y incluso algunos semiderruidos, se entrelazan con viviendas de una o dos plantas en igual estado. En conjunto un aire muy mediterráneo (y post-apocalíptico si, pero mediterráneo al fin y al cabo..) que mas de una vez me recordó a Vilamaniscle, un pequeño pueblo interior del Alt Empordà con el que por razones familiares tengo bastante contacto.

Actualmente Ilha de Mozambique es patrimonio mundial de la Humanidad por la UNESCO y existen diversas actuaciones públicas y privadas para rehabilitar la isla. Las malas lenguas dicen que la quieren convertir en un centro turístico de lujo que obligaría a sus habitantes a abandonarla debido a los precios, reduciendo el lugar a un conjunto de hoteles y restaurantes. La verdad es que existen bastantes rehabilitaciones de viviendas que por lo que pregunté van en ese sentido, pero aún falta mucho para llegar al destino que le atribuyen.

Los niños de la isla disfrutan de una manera irracional cuando les haces fotos!

Así que ya sabéis: si queréis visitar esta isla, considerada una de las perlas de la costa indica africana, aún estáis a tiempo… pero tampoco os podéis dormir!!!





9 de març 2009

Avui a Thalassa

(Thalassa es un programa de la televisión catalana que ofrece reportajes sobre la relación del hombre y el mar desde diversos puntos de vista).

El dia empieza pronto, a las siete de la mañana hemos quedado con Abdul, un joven de Ilha de Mozambique, enfrente del hostal donde nos hospedamos Domingo, un francés que me acompaña, y yo. Confirmamos la excursión y en el tiempo que el ultima los preparativos a nosotros apenas nos da para un pequeño desayuno de pan y mantequilla.

A las 7:45 nos viene a buscar con prisas: la marea esta bajando y hay que salir cuando antes. Podríamos recriminarle no haber avisado antes, pero en un país como Mozambique estas cosas son habituales. Cruzamos la isla y cerca del museo nos espera una pequenha barca con vela arábica.
Subimos y lentamente nos alejamos del embarcadero. Nos acompañan Aliese, nuestro guía, Amilio, dueño de la barca y João que aprovecha el viaje para volver a casa. El trayecto hasta Cabeceira Pequenha, al otro lado de la bahía es de apenas 2 kilómetros,pero la suave brisa exige paciencia.



No tardamos en comprobar que las advertencias de Abdul eran serias y el fondo marino cada vez se ve mas cercano. El poco calado de la barca y la pericia de Amilio nos salvan de más de un banco de arena pero finalmente tenemos que desembarcar y hacer el ultimo tramo a pie.

Nos aprovisionamos de agua en un pozo local y en Cabeceira Pequenha nos despedimos de João. De ahí a la playa son apenas 15 minutos entre manglares que atravesamos gracias a la baja marea. La vista al llegar es espectacular. La marea ha tranquilizado la mar y le permite mostrar el azul claro que le da la arena blanca. Al horizonte se divisan montañas de nubes blancas, pero sobre nosotros el cielo no puede ser mas puro. Treinta minutos al norte bajo un sol abrasador esta nuestro destino: dos pequeños arboles sirven de refugio a un grupo de 6 personas. Charlan tranquilamente mientras restan a la espera. Un fajo de peces atados con una hoja de árbol nos avisa que algún pescador ya ha vuelto y que el resto no tardaran.



Aprovechamos el poco tiempo que nos queda para tomar un baño rápido en las cálidas aguas del Índico e inmediatamente después empezamos a recopilar leña con la ayuda de Aliese, que solo parece colaborar cuando Domingo se lo indica.

Acabamos justo a tiempo cuando empiezan a llegar las pequeñas barcas, apenas canoas, de los pecadores. Se hicieron a la mar a las seis y después del mediodía inician su vuelta. La escena se repite con cada uno de ellos: a su llegada algunos de los que aguardaban en la playa, normalmente los más jóvenes, acuden a ayudar al recién llegado. Entre todos cargan la barca hasta el borde superior de la playa, donde ya no llega la marea. Es ahí mismo donde se negocia el precio de la pesca. Un pez piedra y cuatro calamares nos salen por 60 MT, que con los 10 previos por unos limones, sal y piri-piri (picante) hacen un total de poco mas de 2 euros.


Domingo se encarga de preparar la comida. Ha trabajado de cocinero en diversas partes del mundo y incluso montó un restaurante en París que acabó traspasando para poder seguir viajando. Maneja el cuchillo con soltura y mediante unos simples cortes transversales y una salsa de limón, sal y piri-piri prepara el pescado. Los calamares aún resultan mas fáciles: directamente sobre las brasas del fuego. Mientras tanto siguen llegando pescadores y negociando precios.



Cuando nosotros empezamos a comer las tareas a nuestro alrededor ya son de limpieza de las capturas y juntarlas en paquetes para llevarlos al pueblo. Ahí serán minimamente congeladas y transportados a Nampula, la segunda ciudad mas poblada del país. Con todo este proceso habrán ganado unos 5 MT por pieza, lo que hace unos beneficios de más de 100 euros mensuales, nada mal en un país donde el salario mínimo ronda los 55 €.


Vease la calidad de las armas locales...

Acabamos de comer y ya estamos solos en la playa. Acompaño a Domingo hasta un lodge cercano donde nos despedimos. El se vuelve a Ilha para permanecer hasta el 3 de marzo para luego volver a Maputo, Isla de Reunión y finalmente París, donde le espera un trabajo. Yo me voy a Chocas, el pueblo de la zona, para seguir mi camino hacia Pemba el día siguiente.

Después de un día como ese uno se pregunta para que sirven las teles si puedes vivir los programas desde dentro…