Ya dije en su momento en el blog que una de las cosas que me he dedicado a conocer aquí es la escena metal mozambicana, (ya que el documental Global Metal no incluyó África, pues me ha tocado hacerlo a mi directamente). Desde el primer encuentro de diciembre con Darkest Place he asistido a unos cuantos conciertos y he podido conocer a algunos de los personajes que se mueven por estos ambientes de la subcultura mozambicana.
Y que me he encontrado? Pues quizás lo que más me ha chocado es que, cuando me invitaron a sus casas, me encontré que sus familias pertenecían a la elite del país: El padre del guitarra y teclista de Darkest Place es piloto de aviación, el del bajista un empresario con negocios en Brasil o la madre del cantante de Self Steem posee un lodge de lujo en Cabo Delgado. Un día hablando con Patricia me comentó: “Que te apuestas a que acierto de que se conocen entre ellos?” Yo la miré con cara de extrañado cuando respondió “De
Se nota que la chica es socióloga y tiene ojo para estas cosas porque al cabo de unas semanas, cuando nos colamos en una fiesta de cumpleaños de alguna hija-de-celebridad en la estación de ferrocarril, entre todo el pijerio quien apareció? Pues todos mis queridos músicos que eran compañeros de clase de la homenajeada en cuestión!! Hablando con otros de ellos no hacían más que confírmame esto: estudiantes en universidades privadas, otros enchufados en las empresas de sus padres, etc. A todo esto se juntaban instrumentos musicales de marca, ropa gótica ultimo-modelo y celulares con agenda electrónica.
Que se ha hecho del típico heavy de barrio marginal, sucio, sin recursos y receloso del sistema que tanto ha alimentado nuestro ideario nacional?? Simplemente aquí no existe. En Mozambique si eres pobre lo tienes muy difícil para ser heavy, mod, punk o cualquier cosa que se salga de los convencionalismos nacionales (osease Marrabenta, Pasada, ritmos africanos y algo de música discotequera). Tan simple como que no te puedes permitir un ordenador, conexión a Internet y un MP3 que seria el equipo mínimo para acceder a estas músicas (no hay muchas tiendas de música y menos de estilos alternativo-minoritarios). En el barrio donde hacemos el proyecto tenemos a un rastafari que cuando le pregunté cuantas veces había escuchado reggae me dijo “dos o tres al mes, cuando tengo la suerte de cruzarme con alguna radio que lo está emitiendo” (la semana que viene le voy a llevar un CD de Bob Marley).
Los hay sin dinero para mostrarse diferentes, y los “diferentes”… realmente lo son? Que piensan sobre aquello que les rodea? Conocen lo barrios marginales? Se implican para mejorar las cosas? Tomando notas a escondidas creo que esta gente muestra la ausencia de fondo que invade muchos movimientos culturales. Les pregunté a Dark Side de que iban sus letras y me soltaron el topicazo de “la muerte, Satán, el fin del mundo…” (esto me pasa por preguntar a bandas de Black Metal, cuando aprenderé???). Y detrás de todo eso? Pues no hay nada. Palabras, mala hostia y demasiada pose. Rebeldía juvenil supongo… ganas de llamar la atención.
Tampoco me parece tan raro… le he dado bastante vueltas a esta entrada y reflexionando sobre el tema creo que realmente hay ausencia de fondo en la mayoría de música. He pensado en las bandas que más me gustan y a pocas veo implicadas con actos que traduzcan la “mala leche” de sus letras (System of a Down, Soziedad Alkóholika o Negu Gorriak serían algunas de ellas), pero en su mayoría… Marilyn Manson y Rob Zombie siempre me han parecido unos payasos (el tiempo me ha dado la razón), Limp Bizkit o Linkin Park son la versión masculina de Avril Lavigne totalmente entregados al merchandising de MTV o el heavy metal mas tradicional que pasa directamente de todo y se dedica a mundos antiguos y fantásticos… Joder, me estoy deprimiendo!! Incluso pensando en Sepultura, Metallica, Deftones, Trivium o Mastodon me estoy dando cuenta que con suerte se juntarán en un megafestival organizado por Save the Children y… que más??
Bueno, suele pasarme que busco más allá en las cosas , un defecto como cualquier otro, supongo…. Me cuesta aceptar que las cosas suelen ser tan simples como lo que simplemente son (menuda redundancia…) y suelo soñar con las posibilidades que podrían llegar a tener… así me va.






